Articulación Institucional

El proyecto se construye en articulación con organismos científicos, técnicos y de gestión pública.

Restauración de precisión

Biotecnología

Semillas nativas protegidas para favorecer su establecimiento en condiciones adversas.

Siembra aérea

Drones de precisión para intervenir sectores remotos y superar las limitaciones de las técnicas tradicionales.

Análisis ecosistémico

Datos, cartografía y evidencia científica para priorizar sitios y tomar mejores decisiones de restauración.

Impacto esperado

Biodiversidad

Recuperar hábitats y especies nativas.

Suelos

Reducir erosión y pérdida de fertilidad.

Cuencas

Proteger agua y servicios ecosistémicos.

Resiliencia

Preparar el paisaje frente a nuevos disturbios.

Dirección científica y trabajo territorial

Bajo la dirección del Dr. Javier Sanguinetti, el Proyecto Pewén reúne a equipos técnicos, guardaparques del Parque Nacional Lanín y un comité científico integrado por destacados investigadores. La iniciativa combina más de 20 años de conocimiento del territorio con innovación tecnológica y trabajo colaborativo.

Una nueva generación de restauración ecológica: ciencia + tecnología + territorio.

Comité Científico

Rigor y legitimidad

Logo CONICETLogo Administración de Parques Nacionales

Este proyecto cuenta con un Comité Científico de excelencia, conformado por referentes técnicos y científicos de trayectoria nacional e internacional, que guía cada etapa del proceso con un criterio técnico riguroso.

Es este comité quien define qué áreas se intervienen, cómo se intervienen y bajo qué condiciones, garantizando que cada acción de restauración responda a criterios ecológicos, sociales y territoriales sólidos.

Su rol no es simbólico: determinan qué se hace, dónde se hace y si genera impacto ambiental y social positivo, aplicando ciencia de frontera, tecnología de precisión y conocimiento profundo del territorio para llevar adelante una restauración ecosistémica sin precedentes en la Patagonia.

Liderado por:

PhD. Thomas Kitzberger

PhD. Thomas Kitzberger

Director del Proyecto Patagonia. Especialista en ecología de disturbios y dinámica de bosques patagónicos. Investigador Superior de CONICET - Inibioma - Universidad Nacional del Comahue.

PhD. Juan Paritsis

PhD. Juan Paritsis

Ecólogo forestal que estudia disturbios bióticos y antrópicos, usando dendrocronología, SIG, satélites y trabajo de campo. CONICET - Inibioma.

Lic. Nahuel Aizen

Lic. Nahuel Aizen

Investigador con experiencia en proyectos científicos, muestreo vegetal, histología floral, estadística y meta-análisis, programación en R e inglés avanzado. CONICET - Inibioma.

PhD. Ignacio Gasparri

PhD. Ignacio Gasparri

Director de Ciencia de ReForest Latam. Ingeniero Forestal, Doctor en Biología, investigador de CONICET, referente en ecología y manejo de bosques, conservación, cambio de uso de la tierra y balance de carbono.

EP

Equipo técnico del Parque Nacional Lanín

Guardaparques y equipos técnicos que aportan conocimiento territorial, visión de conservación y acompañamiento institucional permanente.

(CONICET — INIBIOMA — APN)

Fundamentos científicos

Los bosques templados del noroeste de la Patagonia argentina han sufrido en las últimas décadas alteraciones crecientes que afectan su capacidad de regeneración natural y, en consecuencia, su persistencia y provisión sostenida de servicios ecosistémicos.

En un contexto de calentamiento climático, aridificación e invasión de pináceas inflamables, se observa un aumento significativo en la magnitud, severidad y recurrencia de los incendios forestales. Estos eventos superan la capacidad de recuperación de muchas especies arbóreas sensibles al fuego y desencadenan procesos de degradación como la matorralización y la invasión de especies exóticas, generando paisajes cada vez más inflamables y vulnerables a grandes incendios. Estos ciclos de retroalimentación entre vegetación y fuego representan una amenaza creciente para la integridad de amplias superficies boscosas de la región.

Las especies arbóreas nativas que estructuran estos bosques carecen de adaptaciones para soportar incendios severos: no rebrotan desde la raíz, dependen exclusivamente de semillas producidas por árboles sobrevivientes y poseen cortezas delgadas que las hacen altamente vulnerables al fuego.

Tras incendios intensos, la mortalidad de árboles es elevada, se pierde la fuente de semillas y, dado que estas son poco longevas, no se forman bancos de semillas que aseguren la regeneración natural.

Como resultado, grandes áreas quedan sin capacidad de regenerarse espontáneamente, lo que hace necesario implementar estrategias de restauración activa. En este contexto, el uso de drones para la dispersión masiva y eficiente de semillas surge como una solución innovadora y viable, especialmente en zonas altamente degradadas o de difícil acceso donde las técnicas manuales resultan inviables por costos y limitaciones operativas.